Origen y Leyenda de los Hongos Tibetanos o Tíbicos

La creciente popularidad y conocimiento acerca de los hongos del Tíbet ha generado una gran cantidad de dudas sobre su origen y la historia de como estos se hicieron conocidos en el mundo. Es por eso que aquí te daremos a conocer en detalle el origen y la maravillosa leyenda detrás de este gran producto de la naturaleza.
Monjes Tibetanos

Una maravillosa historia

La historia -a modo de leyenda- señala que a inicios del siglo XII, en Asía, un día donde los monjes del Tíbet salieron del templo hacía el bosque a recolectar frutos, vieron como un oso salvaje a medio morir estaba apoyado en un árbol comiendo y bebiendo una especie de sustancia proveniente de la orilla del árbol. Lo que más sorprendió a los monjes es que luego de unos días vieron al oso completamente sano, como si nada le hubiese sucedido. A causa de esta maravillosa anécdota, los monjes investigaron este producto de la naturaleza con la ayuda de científicos -amistades de los monjes-, detectando que este probiótico se cultivaba y desarrollaba con humedad y formas de azúcar encontrada a través de frutos y vegetales. Es así como los monjes utilizan los hongos -hasta nuestros días- para mantenerse sanos, fuertes y a su vez ayudar a la gente de los pueblos de Asía para que su vida sea más saludable y longeva.

Otros antecedentes históricos

Reportes históricos más actuales también denominan estos hongos como descubiertos en el Cáucaso y Bulgaria en el caso de Europa, Japón en contraposición al origen Chino e incluso México como denominación de origen en el continente Americano. Es por eso que estos hongos del Tíbet se conocen con los más variados nombres: hongos tibetanos, tíbicos, hongos chinos, cristales de agua, kéfir de agua, búlgaros de agua, bulgaritos, entre otros.

Popularidad Mundial

A principio de los años noventa, la Madre Teresa de Calcuta, en un viaje al Templo de Jokhang, conoció los tíbicos y desde ese momento, en su afán de ayudar a los enfermos del mundo, comenzó a regalar hongos tibetanos para que los pobres sin acceso a medicos pudiesen curarse y mejorar su vitalidad. Además de esto, la Madre Teresa fue regalando hongos chinos a la gente que conocía en todos los países, por lo cual estos se expandieron por todo el mundo.

Gracias a este maravilloso regalo, descubierto por los Monjes Tibetanos y expandidos en todo el mundo por la Madre Teresa del Calcuta, es que tenemos este maravilloso alimento al alcance de todo el mundo.

Como dato extra, los hongos se regalan y no se venden, ya que es la tradición que expandió la Madre Teresa por todo nuestro planeta, por esto mismo nosotros también debemos regalarlos y compartirlos con toda la gente a nuestro alrededor.

  • Humberto

    Increible el poder de los monjes y teresa de calcuta

  • Anónimo

    son,muy buenos aqui esta la mano de dios,porque el iso todo lo que esta en la tierra,yo lo estoy tomando ya casi un mes y me siento bien,

  • Anónimo

    Me gustaría saber si se entibia el agua despues de que se cuela de los hongos pierde las propiedades

  • Jvictor Jv

    hola hola
    no se entibia el agua . se toma tal cual.